ESPECIAL
10 de novembro de 2005
*Francesco Frontino
|
Por qué sobrevive el bloqueo contra Cuba? |
Por que sobrevive o bloqueio contra Cuba? |
|
El bloqueo a Cuba ha sido derrotado una vez más en Naciones Unidas. Los bloqueos son muy antiguos, tanto como la historia misma. Tratan de hacer rendir, primero, por hambre e inacción, después mediante la liquidación moral y espiritual de los bloqueados. Mas, la historia casi siempre lo recuerda –con grandes excepciones– como el mayor intento viable por parte de los más poderosos para lograr que los más débiles cedan ante el empuje de los primeros. Por supuesto, para bloquear un estado, un territorio, una ciudad, una fortaleza, hay que poseer recursos económicos, militares, logísticos, generalmente mayores, a los que poseen los bloqueados. Bloqueo es sinónimo de asedio, cerco, asalto, circunvalación, aislamiento, incomunicación, encierro. En la era actual se acuden a todos los métodos, incluyendo la persuasión, la sugestión, la intimidación, mediante los recursos sofisticados de la tecnología moderna. El que bloquea, entonces, ejecuta todos estos actos: aísla, incomunica, encierra, prohíbe, asedia, y finalmente, si le es posible, asalta y liquida a los contrarios, o al menos, los somete a su jurisdicción. Tal parece que la historia no ha sido otra cosa que la historia de bloqueadores y bloqueados. Curiosamente, casi siempre ha llevado al fracaso, mas vuelve a emplearse, lo que revela su rol mezquino, vengativo, sobre los contrarios. Aunque no pueda liquidarte, al menos te impongo el sacrificio supremo, parecen decir los bloqueadores. Mas que haya fracasado no le resta el efecto nefasto. Mucho más cuando son los pueblos los que han pagado el sacrificio más alto. Se bloquean los gobiernos, pagan los pueblos. Los golpistas haitianos se enriquecieron con el bloqueo norteamericano, y casi mundial, –justificado o no– contra esa pequeña nación. En Irak, ocurrió algo semejante. Este género de cerco comercial y político, generalmente, tiene una naturaleza criminal. En el caso de Cuba, los hechos no tienen paralelo. Estamos en presencia del bloqueo más largo de la historia. Comenzó a principios de los años 60 del siglo pasado y se ha prolongado hasta los primeros años del otro siglo, sin que se vislumbre su fin. Se trata además de un gran asedio en todos los campos: comercial, económico, político, cultural. Sin llegar a la agresión directa de las tropas norteamericanas –es lo único que falta–, ha habido ataques, sabotajes, suministros a bandas armadas, intentos de atentados, promovidos desde territorio extranjero con participación encubierta –a veces no tan subrepticia– de los cuerpos de inteligencia de Estados Unidos. En el caso cubano estamos en presencia de un cerco en todos los campos, incluyendo el espiritual y cultural. Es decir, el campo de las ideas. Los intelectuales y artistas cubanos se ven impedidos de presentar sus obras, espectáculos, libros, dictar conferencias e incluso recibir premios en Estados Unidos. Desde hace varios años, son contados los intelectuales cubanos que han recibido visas de entrada en Estados Unidos. El mercado norteamericano está excluido para los cubanos. Si reciben un galardón, no pueden viajar a recibirlo. Si venden una pieza artística o literaria no pueden recibir los beneficios financieros.
Sin embargo, la cultura cubana ha subsistido, se ha desarrollado. La música, por ejemplo, tiene un determinado impacto en el mercado estadounidense. Con la danza, ocurre algo semejante. Los pintores y escultores cubanos son reclamados en galerías de esa nación. El bloqueo ha
hecho daño a la economía de Sin embargo, el efecto de este gran cerco en el campo espiritual y creativo es diferente. Los intelectuales siguen creando sus obras, quizás no triunfen en el mercado norteamericano, y no reciban el reconocimiento mundial que merecen, pero las piezas no dejan de producirse. La cultura no se detiene. Estadística y logísticamente hablando, ningún país, no solo Cuba, debió haber resistido tal asedio durante tanto tiempo y con tal intensidad. Igual ocurre si efectuamos un análisis económico y comercial de sus estragos. Es un imposible. Sin embargo, Cuba ha sobrevivido y alcanzado avances notables en su área social, cultural, y en algunos rubros industriales. Algunos observadores han apuntado que el bloqueo norteamericano contra Cuba ha envejecido y que fue una versión tropical en las costas del Caribe de la guerra fría de los 50 y los 60, entre Washington y Moscú, es decir, entre dos sistemas sociales opuestos y sus grandes potencias. Capitalismo y socialismo. Si aquella contienda ha concluido, ¿por qué sobrevive el bloqueo contra Cuba? El campo socialista europeo ha desaparecido, pero el pequeño país caribeño resiste y avanza frente a la política del gobierno norteamericano por hacerlo sucumbir. Cuba no es un fenómeno extemporáneo. Ni tampoco lo es el conflicto con Estados Unidos. Pues, entonces, el viejo bloqueo, envejece, es verdad, ante la historia, más el mundo espiritual sobrevive, rejuvenece, como un acto de magia creadora. |
O bloqueio a Cuba foi derrotado uma vez mais nas Nações Unidas.
Os bloqueios são muito antigos, tanto como a história mesma. Tratam de fazer render, primeiro, por fome, depois mediante a liquidação moral e espiritual dos bloqueados.
Mas, a história quase sempre o recorda –com grandes
exceções– como a maior tentativa viável por parte dos mais poderosos para
conseguir que os mais débeis cedam ante o empuxo dos primeiros.
Por suposto, para bloquear um estado, um território,
uma cidade, uma fortaleza, há que possuir recursos econômicos, militares,
logísticos, geralmente maiores, aos que possuem os bloqueados.
Bloqueio
é sinônimo de assédio, cerco, assalto, circunvolução, isolamento, incomunicação,
e etc.
Na era atual se vão a todos os métodos, incluindo a
persuasão, a sugestão, a intimidação, mediante os recursos sofisticados da
tecnologia moderna.
O que bloqueia, então, executa todos estes atos:
isola, incomunica, encerra, proíbe, assedia, e finalmente, se lhe é possível,
assalta e liquida aos contrários, ou ao menos, submete-os a sua jurisdição.
Tal parece que a história não foi outra coisa que a história de bloqueadores e bloqueados.
Curiosamente,
quase sempre levou ao fracasso, mas volta a
empregar-se, o que revela seu papel mesquinho, vingativo, sobre os contrários.
Ainda que não possa liquidar-te, ao menos te imponho o sacrifício supremo,
parecem dizer os bloqueadores.
Mas que tenha fracassado não lhe resta o efeito
nefasto. Bem mais quando são os povos os que pagaram o sacrifício mais alto.
Bloqueiam-se os governos, pagam os povos. Os golpistas haitianos se
enriqueceram com o bloqueio norte-americano, e quase mundial, –justificado ou
não– contra essa pequena nação.
No Iraque, ocorreu algo semelhante.
Este gênero de cerco comercial e político, geralmente,
tem uma natureza criminosa.
No caso
de Cuba, os fatos não têm paralelo. Estamos em presença do bloqueio mais longo
da história. Começou a princípios dos anos 60 do século passado e se prolonga
até hoje sem que se vislumbre seu fim.
Trata-se além de um grande assédio em todos os campos: comercial, econômico, político, cultural. Sem chegar à agressão direta das tropas norte-americanas – é o único que falta –, teve ataques, sabotagens, fornecimentos de armas e dinheiro a bandos armados, tentativas de atentados, promovidos desde território estrangeiro com participação encoberta – as vezes não tão sub-reptícia – dos corpos de inteligência de Estados Unidos.
No caso
cubano estamos em presença de um cerco em todos os campos, incluindo o
espiritual e cultural. Isto é, o campo das idéias. Os intelectuais e artistas
cubanos se vêem impedidos de apresentar suas obras, espetáculos, livros, ditar
conferências e inclusive receber prêmios em Estados Unidos.
Há vários
anos, são contados os intelectuais cubanos que receberam vistos para entrarem
nos Estados Unidos.
O mercado
norte-americano está excluído para os cubanos. Ganha-se um premio, não podem
viajar a recebê-lo. Se vendem uma peça artística ou literária não podem receber
os benefícios financeiros.
No entanto, a cultura cubana sobreviveu,
desenvolveu-se. A música, por exemplo, tem um determinado impacto no mercado estadunidense.
Com a dança, ocorre algo semelhante. Os pintores e escultores cubanos são
reclamados em galerias dessa nação.
O bloqueio fez dano à economia da Ilha. Cria-lhe complicações ao país para adquirir produtos comerciais, e para exportar seus próprios produtos.
No entanto, o efeito deste grande cerco no campo espiritual e criativo é diferente. Os intelectuais seguem criando suas obras, quiçá não triunfem no mercado norte-americano, e não recebam o reconhecimento mundial que merecem, mas as peças não deixam de produzir-se. A cultura não se detém.
Estatística e logisticamente falando, nenhum país, não só Cuba, deveu ter resistido tal assédio durante tanto tempo e com tal intensidade. Igual ocorre se efetuamos uma análise econômica e comercial de seus estragos. É um impossível.
No
entanto, Cuba sobreviveu e atingido avanços notáveis em sua área social,
cultural, e em alguns setores industriais.
Alguns observadores apontaram que o bloqueio norte-americano contra Cuba envelheceu e que foi uma versão tropical nas costas do Caribe da guerra fria dos 50 e os 60, entre Washington e Moscou, isto é, entre dois sistemas sociais opostos e suas grandes potências. Capitalismo e socialismo.
Se aquela
contenda concluiu, por que sobrevive o bloqueio contra Cuba?
O campo
socialista europeu desapareceu, mas o pequeno país caribenho resiste e avança
frente à política do governo norte-americano por fazê-lo sucumbir.
Cuba não é um fenômeno extemporâneo.
Nem também
o é o conflito com os Estados Unidos.
Pois,
então, o velho bloqueio, envelhece, é verdade, ante a história, mas o mundo
espiritual sobrevive, rejuvenesce, como um ato de magia criadora.
|
*Francesco Frontino é corresponsal de Pátria Latina en Habana |
* Francesco Frontino é correspondente do jornal Pátria Latina em Havana. |