ESPECIAL
27 de janeiro de 2006
*Francesco Frontino
Cuba prepara sorpresa ante oficina estadounidense en La Habana
Cuba prepara a marcha rápida una gran sorpresa ante la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, aunque no ha informado cuándo lo terminará ni la naturaleza exacta de las mismas.
Brigadas de obreros cubanos alternan durante 24 horas para dar fin en cuanto antes a la obra que se levantará, evidentemente para responder a las provocaciones de la oficina estadounidense en la Isla.
Estas obras comenzaron velozmente en cuanto concluyó el martes 24 de enero, una de las más grandes marchas contra la política agresiva norteamericana, que haya protagonizado el pueblo cubano.
El gran acto se realizó a lo largo del malecón habanero, teniendo como fondo el mar, y como frente, la oficina diplomática norteamericana.
Todo comenzó cuando la legación de Washington instaló una pizarra luminosa, durante todo el día, con mensajes provocativos hacia el gobierno de Cuba, incluso los mantuvo en medio del desfile y de las palabras iniciales del líder cubano Fidel Castro.
La marcha puede haber agrupado a casi millón y medio de habaneros portando carteles y banderas de apoyo a la Revolución y de protesta por la ingerencia norteamericana en el pequeño país caribeño.
La Oficina de Intereses de Estados Unidos se mantiene desde el gobierno de James Charter, a mediados de os años 70, y una similar cubana existe en Washington.
La sede de Restados Unidos ocupa el mismo edificio que una vez sirvió, antes del gobierno revolucionario cubano, en 1959, de sede de la embajada norteamericana en Cuba.
Bajo la administración de Bus, la oficina se ha rodeado de un ambiente político muy provocador hacia las autoridades cubanas.
El presidente cubano denunció esta semana que la oficina estadounidense en La Habana ha llegado incluso a cumplir como puesto de mando de grupos y personas en la sociedad cubana que señaló como contrarrevolucionarios.
Fidel Castro visitó esta semana las obras en construcción, se entrevistó con periodistas extranjeros, pero no reveló de qué se trata, al tiempo que buldózer, camiones y grúas transforman el terreno. Todo parece indicar que estas obras están dirigidas a impedir que la pizarra electrónica y luminosa siga enviando mensajes contra el pueblo cubano.
"Estamos absolutamente preparados para todas las contingencias, estamos aclarando para que no se culpe a Cuba de lo que pueda suceder", manifestó el dirigente en sus respuestas.
Aclaró sobre la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana que no será Cuba la que decida su destino. Agregó que si llegan a desaparecer los "vínculos diplomáticos mínimos" entre los dos países, Cuba, sin embargo, no será dañada.
"Somos invulnerables en política, somos invulnerables en el terreno militar y vamos hacia la invulnerabilidad en la economía". Subrayó.
*Francesco Frontino é corresponsal de Pátria Latina em Habana