23 de agosto de 2005.
publicación
electrónica de información sobre los prisioneros políticos del imperio
Cuarta Edición
Centenario, Provincia del Neuquén -
Argentina, Agosto 23 del 2005
Grupo
de trabajo por la Libertad de los Cinco Patriotas Cubanos, Prisioneros
Políticos del Imperio
AÑO III - Nº28
Encarcelados en Estados Unidos por oponerse al terrorismo
Antonio
Guerrero-Gerardo Hernández-Fernando González-Ramón Labañino-René González
EE.UU. - El
sábado 20 de agosto, visitamos a Gerardo Hernández en la prisión de Adelanto
California. Lo encontramos de muy buen ánimo con su habitual sinceridad y
sentido del humor. Por supuesto que Gerardo ha estado siguiendo muy de
cerca las últimas noticias sobre el caso y está muy optimista sobre la decisión
de la Corte de Apelaciones de Atlanta, anunciada el pasado 9 de agosto.
En nombre de los Cinco, Gerardo
envía desde la prisión donde se encuentra, sus más cálidos saludos a todos los
activistas del movimiento de solidaridad con Cuba en Estados Unidos y alrededor
del mundo que han estado trabajando incansablemente en el caso de los Cinco. Él
nos dijo “No hubiese sido lo mismo sin el apoyo que hemos recibido de
individuos y grupos, apoyo que ha sido fundamental para elevar el nivel de
conciencia sobre la injusticia de nuestro encarcelamiento”
Debido al creciente número de cartas
que Gerardo está recibiendo, especialmente desde las últimas semanas, quiere
que sepan que les agradece profundamente el inmenso apoyo y nos pidió que les
dijéramos que le será difícil en estos momentos responder a cada una de las
cartas que está recibiendo.
Mientras que la decisión de la corte
de apelaciones marca un significante cambio en el caso de los Cinco cubanos,
Gerardo es conciente de que la lucha por la libertad de los Cinco no terminará
hasta el día que pisen suelo cubano. Al final de la visita, nos recordó
nuevamente enviarles en su nombre, en el de sus hermanos y en nombre de sus
familiares su agradecimiento y solidaridad para todos ustedes.
Alicia Jrapko y Bill Hackwell
Comité Nacional de los Estados Unidos por la
Libertad de los Cinco Cubanos
La
decisión del Tribunal acerca de los 5 cubanos tiene mayores implicaciones en
Miami
Álvaro F. Fernández, Progreso
Semanal
Los medios son las entidades más
poderosas de la Tierra. Tienen el poder de convertir al inocente en culpable y
al culpable en inocente, y eso sí es poder. Porque controlan la mente de las
masas.”
Me alegré cuando supe de la decisión
del Tribunal del 11no. Circuito de Apelaciones que ordenaba un nuevo juicio en
el caso de los cinco cubanos que en el 2001 fueron declarados culpables de
espionaje y de poner en peligro la seguridad nacional de EEUU. El tribunal
federal se refirió al prejuicio de la comunidad y la publicidad amplia como los
principales factores para revocar la decisión del tribunal que los juzgó.
Los Cinco Cubanos ya han pasado
siete años en prisión. Una verdadera justicia ya los hubiera puesto en libertad
en espera de un nuevo juicio. ¿O es que ya no es válido el principio de ser
inocente hasta que se demuestre la culpabilidad? De todas formas, si se les
declara culpable de cualquier hecho, el tiempo que han cumplido debe ser más
que suficiente por sus supuestos delitos.
Perdida en el discurso relacionado
con los supuestos espías cubanos estaba la implicación más amplia de la
decisión del tribunal.
Hace sólo unas semanas Progreso
Semanal publicó una decisión del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas para
Detenciones Arbitrarias (Comisión de Derechos Humanos) que decía que “tres
elementos combinados son de tal gravedad que confieren a la privación de
libertad de estas cinco personas…” en relación con los Cinco Cubanos presos por
espionaje. Uno de los tres elementos señalaba claramente que “el juicio
no tuvo lugar en un clima de objetividad e imparcialidad…” y que “el gobierno
(de Estados Unidos) no ha negado que el clima de predisposición y prejuicio en
Miami en contra de los acusados persistió y ayudó a presentar a los acusados
como culpables desde el inicio”.
Por supuesto, como casi todo lo que
sucede en Miami que esté relacionado con Cuba, aunque sea remotamente, cuando
las decisiones no son favorables para un selecto grupo de exiliados del Sur de
la Florida, la respuesta inmediata es culpar a las maniobras del gobierno
cubano. Y así fue. El gobierno norteamericano se refirió a la decisión como
“motivada políticamente” y señaló al gobierno cubano.
En cuanto a la decisión del Tribunal
del 11no. Circuito, he escuchado todo tipo de tonterías, incluyendo a la de un
comentarista radial que dijo: “Por supuesto (en cuanto a la decisión), ninguno
de los jueces (del Tribunal de Apelaciones) era cubano.”
Puedo comprender perfectamente el
comentario, y tiene que ver con la implicación más amplia que mencioné en esta
columna. También es significativo que The Miami Herald, que es muy
consciente de lo que sucede realmente en Miami, renunciara a tratar el asunto
cuando publicó un editorial en su número del 11 de agosto acerca de la decisión
del tribunal.
Los que hace tiempo vivimos en
Miami no necesitamos las 93 páginas de decisión de un tribunal para saber que
cuando se trata de estar del lado “equivocado” de una discusión acerca de Cuba
uno está rodeado de un “prejuicio predominante de la comunidad”. Si alguien
duda, pregunte a cualquiera que haya experimentado la violencia, la muerte por
medio de la violencia, la pérdida del trabajo y sus ingresos, y mucho más,
sencillamente por estar del lado “equivocado” de una discusión que dura ya más
de cuatro décadas.
¿Quieren más prueba que el caso de
Luis Posada Carriles? He aquí a un hombre que ha admitido haber realizado
numerosos actos de terrorismo y es responsable de varias muertes, setenta y
tanta de ellas en un avión que estalló en el aire, y que decidió que ya se
cansó. Así que se aparece ilegalmente en Miami, lee libros y pinta en la casa
de un amigo, y luego realiza una conferencia de prensa.
Estamos hablando de entrada ilegal
al país de un conocido terrorista. Pero en Miami, sencillamente es un héroe. Y
el gobierno norteamericano y otros temen enfrentarse a las consecuencias cuando
se trata de él. Así que manejan el asunto de manera tan delicada que no rompen
un plato.
En definitiva es típico de Miami.
Como escribí en una oportunidad, no todos los terroristas son creados iguales.
Compárese el caso con los hombres mantenidos en prisión en Guantánamo –algunos
sin haber sido acusados de nada…
Pero regresemos a Miami. En su
editorial del 11 de agosto, The Miami Herald publicó que “una lectura cuidadosa
de la decisión de 93 páginas del tribunal sugiere que esto no es tanto una
crítica a la comunidad como una reafirmación del principio de que la
imparcialidad es el ingrediente principal del sistema norteamericano de
justicia”.
En primer lugar, si el sistema
norteamericano fuera imparcial, los Cinco Cubanos estarían libres hoy. Segundo,
en mi opinión la decisión sí es una crítica a una comunidad que necesita mucho
más que un buen manotazo.
Que yo recuerde, siempre que se
trate del tema de Cuba nunca ha habido verdadera justicia en Miami. Y como
demostró el juicio de los Cinco, hay personas en esta comunidad con el poder
para intimidar y crear un temor real en aquellos que se atreven a oponerse a su
forma de pensar.
Me alegro del editorial de The Miami
Herald. Estoy de acuerdo, un juicio imparcial exigía un cambio de lugar. Pero
como es usual, The Herald jugó a Humpty Dumpty en el tema de la “critica” al
quedarse sentado en la conocida cerca.
Los dejo con este pensamiento. La
semana pasada vi en paredes de La Pequeña Habana varios carteles que pedían la
libertad de Posada Carriles. Ellos tienen derecho a expresar sus sentimientos,
pensé. Ahora les pido que piensen, ¿qué me sucedería si yo colocara carteles
por toda La Pequeña Habana pidiendo la libertad de los Cinco Cubanos?
Y
The Herald sigue insistiendo que vivimos en una ciudad donde la justicia
y todas las posiciones en una discusión son respetadas.
Arsenio RODRÍGUEZ
El proceso a favor de la liberación
de los Cinco Héroes cubanos prisioneros ilegalmente en cárceles de Estados
Unidos ya no es solo una causa de los hijos de este pueblo, sino de todos los
que en el mundo luchan por la paz y contra el terrorismo, afirmaron
representantes del XIII Contingente de la Brigada canadiense Che Guevara.
La afirmación fue hecha durante un
encuentro con parte de los familiares que permanecieron en Cuba durante los
días del XVI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes y en el que
María Eugenia, hermana de Antonio Guerrero, les dio a conocer una síntesis del
injusto proceso que las autoridades norteamericanas siguieron en contra de los
Cinco patriotas.
Les informó que estamos ahora en un
momento muy importante, y es precisamente cuando más necesitamos que se
denuncie esta injusticia y que se conozcan y se divulgue la decisión de los
jueces de Atlanta, ya que durante muchos años imperó el silencio en torno a
este caso.
El
encuentro amistoso, efectuado en la sede del Instituto Cubano de Amistad con
los Pueblos, concluyó cuando Nino Paglicia, coordinador de la Brigada
canadiense, leyó una declaración donde se afirma que seguirán promoviendo la
justicia que el pueblo cubano exige, reiteran la condena al criminal bloqueo,
exigen la extradición del terrorista Luis Posada Carrilles y llaman a todos los
canadienses que valoran la justicia social a exigir la liberación de los Cinco
Héroes luchadores antiterroristas.
ESTOCOLMO — En nombre de la
decencia, los Cinco antiterroristas cubanos prisioneros en Estados Unidos deben
ser liberados y entregadas visas a sus familiares para que se reúnan con ellos,
expresó la Asociación Sueco Cubana, informó PL.
En una carta firmada por
miembros de la asociación y cinco ciudadanos que participaron en una huelga de
hambre en Eskilstuna a favor de la liberación de los antiterroristas cubanos,
se afirma que el veredicto de la Corte de Atlanta que anuló un juicio amañado
realizado en Miami, es un triunfo de la justicia.
La misiva está dirigida a Antonio
Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort, Gerardo Hernández Nordelo, Ramón
Labañino Salazar y René González Sehwerert a quienes califican de luchadores
por el humanismo, el decoro, la verdad y la justicia.
En nombre de la justicia, la
consecuencia lógica de la decisión de la Corte es que las puertas de la cárcel
se abran para ustedes, agregan en la misiva dirigida también a los familiares y
al pueblo cubano que ni un segundo ha vacilado en el combate por la libertad
para sus Cinco Héroes.
Después expresa su alegría por una
decisión que suspende las condenas y que afirma que el juicio realizado en
Miami no cumplió con las exigencias establecidas por la ley y que los Cinco
tienen derecho a un nuevo juicio en otra ciudad.
Ustedes
no son considerados culpables, y las condenas a las que fueron injustamente
sometidos constituyen un atropello y han recibido ahora en el aspecto jurídico
la calificación que siempre merecieron, señalan al calificar el juicio de Miami
de maniobra basada en la falsedad y corrupción política.
Página
12: Un papelón en Miami
Luis Bruschtein, Página 12
El gobierno norteamericano utiliza
su política hacia el gobierno cubano como una de las variables que tiñe su
relación con el resto de los países de la región. Y además, su política hacia
Cuba está muy condicionada por los grupos más recalcitrantes de origen cubano
que residen en Miami. Es un remanente anacrónico de una guerra fría que ya no
existe, pero que en este caso tiene más razón de ser en la base electoral
conservadora que significan estos votantes de Miami.
La argumentación que sostiene esta
hostilidad permanente sería la defensa de la democracia y las libertades
individuales. Pero la ceguera anticomunista que la impulsa llevó a estos grupos
a cometer por lo menos dos tremendas barbaridades y a defenderlas
descaradamente ante la opinión pública internacional como parte de esa supuesta
lucha por la libertad.
La primera fue con el balserito
Elián cuando por cuestiones ideológicas pretendían arrebatarle su hijo al padre
-porque vivía en Cuba y no era crítico del gobierno cubano- para entregarlo a
un tío que el chico ni siquiera conocía pero que era anticomunista y residía en
Miami. Semejante barbaridad propia de la intolerancia más ciega fue rechazada
por la Justicia norteamericana.
El segundo caso, que tuvo desenlace
más reciente, fue el juicio contra los cinco cubanos acusados de espionaje en
Estados Unidos y que terminó con condenas desopilantes, sin relación con los
cargos que les hacían y con ensañamiento ideológico en la ejecución de esas
penas. Los cinco fueron distribuidos en diferentes penales del país, se les
negó comunicación con el exterior, así como recibir visitas de sus familiares.
Fueron juicios vergonzosos.
El gobierno cubano reconoció que los
cinco acusados se habían infiltrado en los grupos más activos de residentes en
Miami, para evitar acciones terroristas en su territorio. Y negó que realizaran
espionaje contra instituciones norteamericanas o que pusieran en peligro la
seguridad de ese país. Pero fueron acusados y condenados por conspiración para
cometer espionaje y por el derribamiento en Cuba de un avión proveniente de
Miami que había ingresado ilegalmente al espacio aéreo cubano. El piloto del
avión falleció al ser derribado.
Los cinco fueron condenados a severas
penas de entre 15 años y cadena perpetua. Una simple presunción a partir de
elementos muy circunstanciales fue convertida en prueba por su carga
ideológica. Los grupos de cubanos residentes en Miami necesitaban un chivo
expiatorio por la muerte del piloto derribado y ellos se convirtieron en los
verdaderos jueces. El juicio se prolongó en Miami durante siete meses en 2001 y
fue, sobre todo, una tribuna de propaganda para estos grupos, pero desde el
punto de vista técnico-jurídico fue un bochorno.
Los defensores de los cinco
condenados apelaron ante la Justicia norteamericana y el gobierno cubano hizo
lo mismo en el plano internacional. Esta campaña fue absolutamente ignorada por
los grandes medios de comunicación en todo el mundo. Cuba cuestionaba el juicio
por su parcialidad ideológica, y los grandes medios, en cambio, descalificaban
por ideológica la denuncia. De alguna manera funcionaron igual que los
linchadores, dejándose llevar por prejuicios ideológicos.
Pero la defensa de los condenados consiguió
llevar sus cuestionamientos ante un panel de especialistas jurídicos de las
Naciones Unidas. Y este panel determinó que en Miami no había habido un juicio
imparcial. Hace unos días el Undécimo Tribunal de Apelaciones de los Estados
Unidos, con sede en Atlanta, Georgia, falló por unanimidad en el mismo sentido.
El juicio en Miami había sido una farsa grotesca presionada por los grupos
recalcitrantes de Florida, los mismos que habían inducido el espectáculo
inhumano con el balserito Elián.
El
fallo judicial que devolvió a Elián a su padre y el que desautorizó el juicio
contra los cinco cubanos reivindican el espíritu liberal democrático sobre el
que se asienta la Justicia norteamericana, que es lo mejor de los Estados
Unidos. El problema es que el gobierno de George Bush no se apoya en este
espíritu para desarrollar sus relaciones con los países de América latina. Se
apoya, en cambio, en lo opuesto, en aquellos que provocaron las situaciones más
contrarias a las libertades y derechos individuales en nombre de su supuesta
defensa. La consecuencia será entonces que a nivel regional generará
situaciones igual de vergonzosas a las que ya protagonizó esta gente en Miami.
Con esta política ideológicamente agresiva, Bush ganará votos en el estado de
Florida, pero perderá muchos entre los países de América latina.
En
la Red
Todo el oro del planeta no puede doblegar la conciencia de
un verdadero guardián de la salud y de la
vida
Texto completo del discurso pronunciado por el Presidente de la República
de Cuba, Fidel Castro Ruz, en el acto con motivo de la primera graduación de la
Escuela Latinoamericana de Medicina. Teatro "Carlos Marx", 20 de
agosto de 2005
Versión en (Inglés, Francés, Portugués, Italiano, Alemán, Árabe)
Chávez y Fidel en Aló
Presidente
Extensión de la Misión Milagro devolverá la vista a 6
millones de latinoamericanos
Bautizado con el nombre de Compromiso de Sandino el programa atenderá a
600 000 pacientes por año en instalaciones cubanas y venezolanas, según se
conoció en el programa televisivo desde Cuba
¡Una
nueva injusticia se agrega a las ya sumadas al caso de los
Cinco!
¡Cada día que pasa es un cachetazo a
la verdad, a la justicia, a la ética y al sentido común!
Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando
González Llort, Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar y René
González Sehwerert están presos desde hace casi siete años luego de un juicio
arreglado absolutamente donde el imperio, a sabiendas y en combinación con la
mafia de La Florida, violó todas las normas civiles y jurídicas a su paso, sin
reparar en quebrantar enmiendas de su propia Constitución.
Esto llevó a que se les aplicaran
injustas y desmesuradas condenas.
Los confinaron a los horrores del hueco
600 días, cifra diez veces mayor a la permitida por el Buró Federal de
Prisiones, sin que mediara ningún motivo para tal sanción disciplinaria ya que
han sido siempre presos modelo.
A todas las torturas que les
aplicaron, se sumaron las trabas para que sus familias pudieran visitarlos, y
llegaron al límite de la crueldad con Adriana, la esposa de Gerardo, y con
Olga, la esposa de René y con la hija de ambos, Ivette, de tan sólo siete años,
quien hace casi seis que no puede ver a su papá. Esta negación reiterada
a las visitas ha sido repudiada por intelectuales, juristas, religiosos y personas
amantes de la justicia y el derecho en el mundo entero.
Desde que se conoció el dictamen del
Grupo de Detenciones Arbitrarias de la Comisión de DDHH de la ONU, que
estableció que los héroes estaban arbitrariamente detenidos y que le pedía al
gobierno estadounidense que revirtiera la situación, aumentó la esperanza: el
tiempo de la libertad, por fin, se aproximaba y, aun tratándose de la soberbia
y de la impunidad que caracteriza a la administración Bush, se haría
justicia.
El fallo unánime de los jueces de
Atlanta, instancia superior al juzgado de La Florida, trajo júbilo para la
verdad acallada, hasta ahora, por el muro de silencio.
Sin embargo, una nueva injusticia
opaca el triunfo: ¡Antonio, Fernando, Gerardo, Ramón y René, quienes han
resultado inocentes cuando el juicio fuera declarado nulo, continúan encerrados
a expensas del odio y la venganza imperial hacedoras de patrañas como las de
Miami! ¡Están ilegalmente detenidos desde el 9 de agosto y debemos protegerlos
porque ahora, más que nunca, corren peligro sus vidas!
No es una paradoja en el
putrefacto gobierno de EEUU: los terroristas, confesos, están “protegidos” por
el Estado -léase Posada Carriles y Orlando Bosch- y los antiterroristas, los
Cinco, propuestos además para el Nobel de la Paz 2005 están secuestrados en
cárceles de máxima seguridad a donde se destinan a los prisioneros más
peligrosos, aun cuando la ley los exculpó de todos los cargos inventados en
Miami.
¡Contribuyamos todavía más a que la
opinión pública a favor de la verdad y la justicia crezca hasta que ellos pisen
el suelo de su patria!
Digamos con Ricardo Alarcón: ¡que
los suelten ya!
¡Exijamos a nuestros gobiernos,
ejecutivo, legisladores, jueces, que se sumen a las voces de pedido por la
libertad a los Cinco ya! ¡Es nuestra obligación a favor de la vida!
Hombres y mujeres amantes de la libertad, la
justicia y los derechos humanos en todo el planeta: ¡levantemos nuestras voces
para reclamarle al Presidente de los Estados Unidos!
¡Llevan siete años presos y son
inocentes! ¡No más torturas a los cinco patriotas cubanos y sus familias!
¡No permitiremos que los mantengan secuestrados! ¡exigimos la
libertad inmediata de Gerardo Hernández Nordelo, Ramón Labañino Salazar,
Antonio Guerrero Rodríguez, Fernando González Llort y Renè González Sehwerert!
Marta Speroni - Agosto de 2005
COMITÉ POR LA
LIBERTAD DE LOS CINCO - ARGENTINA
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