CORREOS PARA
Director: Fernando
Bossi. Año VII, Número 270, 3 de setiembre de 2005
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04 de setembro de 2005
VENEZUELA: SIN RODEOS. Entrevista
con Farruco Sesto, por ENcontrARTE.
NUESTRA AMÉRICA: PUEBLOS,
ONGS Y “SOCIEDAD CIVIL”. Por Fernando Ramón Bossi.
BRASIL: AMAZONIA: EN DEFENSA
DE
VENEZUELA:
SIN RODEOS.
Entrevista con Farruco Sesto, por ENcontrARTE.
El arquitecto, pintor y poeta Francisco
Sesto Novás. “Farruco”, es el actual Ministro de
Venezolano
nacido en Vigo, España, en 1945, durante la última década ha ejercido
diferentes cargos en la administración pública. Ha sido Viceministro de
Arquitecto
de alma y de profesión, con diversas obras premiadas tanto en Venezuela como en
el exterior, ha sido durante veinticinco años Profesor Titular, ahora jubilado,
de
ENcontrARTE:
Ministro, hay mucho por hacer y mucho se está haciendo en materia de Cultura.
En cada una de las áreas de actividad artística y cultural se presentan temas
particulares que merecerían atención, pero hoy no pretendemos preguntar sobre
cada aspecto, sino centrarnos en algunos cuestionamientos de carácter general
que se hacen a su gestión. Deseamos en esta oportunidad, representar los
interrogantes de la gente que critica, tenga o no tenga razones, pero que
participa, igual que usted, en la construcción de una nueva cultura, de una
nueva sociedad. Usted nos permitirá ser todo lo irreverentes que seamos
hoy, en aras de ir al fondo de las cuestiones y hacer llegar al público sus
puntos de vista.
Algunos críticos piensan que lo que usted hace no es propiamente cultura, sino
que más bien se acerca a la administración de recursos para el mundo cultural.
Afirman por ejemplo, que se continúa el reparto de “subsidios”, a través del
“embudo”, mas cantidad para los “grupos de prestigio, reconocimiento e
infraestructura”, los de la lista “repic”, y “amigos” de funcionarios de turno,
que tampoco presentan rendición de cuentas, o ¿es que los que tienen millardos
asignados llevan las facturas para comprobar sus gastos?, es decir, sigue viva
la cultura como instrumento mercantil ¿Qué puede contestar?
FS:
Esto es tema para una conversación larga, pues larga y ancha es la sensibilidad
en relación al tema de los subsidios. Allí hay resentimientos, disputas, celos,
oportunismo, revanchismo y muy poca tranquilidad. Es, desde luego, lo que
sucede, cuando se ve al Estado estrictamente como un suministrador de recursos
financieros. La historia de la lucha por los subsidios, desde que estos
comenzaron, es una historia de cuchillos afilados y muertos en el camino. Digo
muertos metafóricamente, por supuesto. Si me aceptaran que lo definiese en
términos personales, diría que ese tema ha resultado la peor pesadilla para la
gestión que estoy dirigiendo. Es una cultura, hay que decirlo, establecida por
la cuarta república y en las condiciones de la cuarta república. Quiero aclarar,
para ponernos de acuerdo, que cuando hablamos de subsidios estamos hablando de
aportes financieros sin obligaci&oacut e;n de retorno, a organizaciones no
gubernamentales. No son créditos. Pero tampoco son subsidios en el sentido en
que lo define el diccionario, es decir, no son ayudas extraordinarias. No. En
muchísimos de los casos, creo que en la mayoría, son aportes que se convierten
en la espina dorsal, en el elemento financiero esencial, estructural, de esas
organizaciones privadas. Esto lo hacía justamente la cuarta república porque,
salvo excepciones, no concebía al estado haciendo otra cosa que dando recursos.
Y con eso compraba conciencias, aplacaba sectores y desarrollaba un
clientelismo lo suficientemente condicionado como para que le sirviera a sus
fines.
ENcontrARTE:
¿Y ahora qué pasa?
FS:
Que algunos grupos que se dicen afectos al proceso, en vez de cuestionar el
modelo, que es de naturaleza dudosa y que hay que ir transformándolo a fondo,
tal como lo tratamos de hacer a pesar de las presiones, piensan que lo que hay
que hacer es modificar el listado de los beneficiarios. Hablan contra los
grupos “de siempre”, contra lo que llaman el “embudo”, y a veces se
extralimitan y llegan a referirse a los “amigos de los funcionarios de turno”.
Yo cuestiono todo eso. No sé trata de quítate tú para ponerme yo. Creo que por
ahí no va la cosa. No se trata de eliminar o castigar a unos grupos para
substituirlos por otros. Es obligatorio cambiar el modelo.
Nosotros
hemos tratado seriamente de universalizar y democratizar el sistema de acceso a
esos recursos. Establecimos mesas de discusión, que aunque no hayan funcionado
como debieran, son una buena oportunidad para confrontar criterios.
Establecimos cuotas de aportes por estados, para que la mayoría de los recursos
no se quedase en la zona central y en Zulia, como antes sucedía. Establecimos
cuotas por área de actividad, para que no todo se fuese a música, teatro y
danza, como también sucedía. Pues pensamos que hay otras áreas que deben contar
con el apoyo en igualdad de condiciones. Me refiero a actividades como las del
mundo editorial, las del cine y audiovisual, las de las emisoras comunitarias,
páginas web, etc, que no eran actividades tradicionalmente subsidiadas o lo
eran en muy escasa medida. Pero también diseñamos nuevas formas de relación con
los grupos al m argen de los subsidios, como se ha manifestado en el apoyo a
giras, convenios de producción, contrataciones para actividades puntuales y así
por el estilo. Pongo por ejemplo, los encargos a las cooperativas de cine y
audiovisual, los concursos como el Yulimar Reyes, las giras del Madera,
Sontizón, Lloviznado Cantos, y tantos otros grupos, la cantidad de artistas que
han sido contratados para los eventos nacionales e internacionales, los
certámenes mayores y todas esas nuevas formas de relación, sabiendo siempre,
por supuesto, que los recursos son limitados.
Y
ahora, este año, el directorio del CONAC tomó una decisión importante que es la
de no asignar a ninguna institución o grupo, a través del plan de subsidios (lo
que se conoce como el PFC), más del cincuenta por ciento del presupuesto que
van a ejecutar. O sea que las instituciones privadas, no pueden ser financiadas
de forma integra o mayoritaria por el Estado, por encima del 50% de su presupuesto,
pues eso está en contradicción evidente con su carácter privado. Esto ha
causado un revuelo grande pero creemos que es una buena decisión y que no hay
vuelta atrás. Si son organizaciones privadas deben conseguir, al menos, el
cincuenta por ciento de sus recursos. Eso lo hemos dicho y lo estamos
cumpliendo.
ENcontrARTE:
¿Y con respecto a las facturas y gastos?
FS:
Déjenme decirles que, por ley, el dinero de los subsidios sigue siendo dinero
público, aunque se ejecute por vía privada. Está sometido a controles de
auditorias que se supone, salvo que haya razones y pruebas en contrario, que
son serias e imparciales. Hablar de favoritismo en las contralorías internas es
una acusación de corrupción. Pura maledicencia gratuita. Habría que sustentar
esa acusación en pruebas y yo estoy seguro de que no existen. Al menos no
existen de una manera estructural. Todo lo demás son chismes e insidias
irresponsables producto de los resentimientos. La ley se está aplicando igual
para todos y, por cierto, con ánimo, no de castigar, sino de apoyar las
distintas manifestaciones culturales. Los auditores tienen instrucciones de ser
estrictos pero compresivos con las dificultades propias de la naturaleza del
trabajo cultural.
Otro
día les hablaré de los subsidios a las instituciones públicas porque eso es una
historia también de locura. Universidades, gobernaciones, alcaldías, que crean
instituciones culturales, las controlan estatutariamente, las dominan, pero no
las apoyan. No les dan recursos. Entonces ¿Para qué las crean? Ahí tenemos un
asunto importante. Si el Ministerio de
En
definitiva y para resumir: No creo que el papel fundamental del Estado en
materia cultural sea repartir recursos a las instituciones privadas. No creo
que, en todo caso, esa distribución se haya hecho en forma perfecta. Yo soy el
primer crítico, aunque sostengo que hemos mejorado mucho. Creo, además, que la
presión en demanda de más ayuda se produce porque los presupuestos de las
gobernaciones y alcaldías, en la mayoría de los casos, no contemplan recursos
suficientes para apoyar a las organizaciones de alcance regional y local. Anoto
allí un lugar importante para la lucha ciudadana. Exigir mayores presupuestos
para la cultura en los municipios y en las gobernaciones.
ENcontrARTE:
¿Cuántos grupos o proyectos culturales se benefician de esta política?
FS:
Directamente, a través del Plan de Financiamiento Cultural al Sector Privado,
alrededor de dos mil seiscientas instituciones o grupos en todo el país. La ley
exige que tengan personalidad jurídica y establece unas ciertas normas. El
total de la partida alcanza a cuarenta y siete millardos.
ENcontrARTE:
¿Qué le respondería a algunos críticos que sostienen que regalar libros no
ayuda a incentivar la lectura?
FS:
Que no estamos negados a las observaciones de esos críticos. Que estamos
abiertos a todas las ideas para convertir a Venezuela en un país de escritores
y lectores. Que por favor nos ayuden a establecer políticas realistas para
conseguir ese objetivo. Y cuando digo realistas, digo que se sostengan
financieramente y tengan sentido desde el punto de vista de las posibilidades
logísticas con que cuenta el Ministerio de
Lo
mismo con
ENcontrARTE:
¿Porqué cree usted que existen voces bolivarianas que critican su gestión?
FS:
Siempre es bueno que haya críticas y que haya lugares para la discusión. He
tratado de construir esos lugares y de dar la cara siempre que he podido. No me
refiero sólo a mi en lo personal, sino a todos los responsables de la actual
gestión de la cultura. Si no hemos sabido hacerlo mejor en muchas
oportunidades, debemos aceptar las críticas, las sugerencias y hasta los
regaños. Tenemos fallas y estamos conscientes de ello. También sabemos casi
siempre dónde se originan las fallas. Manejar el aparato del Estado es
realmente difícil. Bienvenidas, pues, las críticas solidarias, fraternales,
bolivarianas, revolucionarias. Lo que no acepto ni voy a aceptar nunca es el
antagonismo envenenado, producto de rencillas y del individualismo de algunas
figuras. Me produce dolor cuando lo sufro de parte de algunos que se dicen
revolucionaros. Cuando veo que lo que buscan es la descalificac ión por
cualquier medio. Nunca, o casi nunca, les he contestado. Trato de reservar la
energía para debatir con la oposición de verdad, la que añora la gestión
cultural puntofijista.
ENcontrARTE:
En una entrevista que publicamos recientemente se dice, criticando su gestión,
que “la inclusión comienza por permitir que todos tomemos decisiones. O que al
menos entendamos los criterios con que se toman las decisiones”¿Cuán
participativa es la política de su ministerio?
FS:
Díganlo ustedes. ¿Por qué no contesta Encontrarte esa pregunta? Yo dirijo una
gestión absolutamente participativa. Busco la participación a fondo en todo lo
que es esencial. Pero sería bueno intercambiar puntos de vista sobre la
verdadera naturaleza de la participación. Algunos piensan que se reduce a
levantar la mano y pedir la palabra en algunas asambleas. Yo tengo una visión
un poquito más compleja y completa de lo que es la participación. Creo que
ahora, como nunca antes, se han abierto posibilidades de participación del
pueblo para que éste se haga dueño de los espacios culturales. Digo del pueblo,
no sólo de aquellos que dicen representarlo. Pero esto puede ser tema de otra
conversación. Es un tema importantísimo. Yo he hecho del esfuerzo por la
inclusión la guía de toda nuestra política.
ENcontrARTE:
Un sector del mundo cultural sostiene la necesidad de una Constituyente
Cultural. En la entrevista que acabamos de mencionar se dice que “Cultura
y revolución son términos sinónimos.
FS:
Me gustaría, sinceramente, que me aclaren un poco que es eso de
Por
otra parte, una constituyente necesita unas reglas de juego y unos plazos.
¿Quién determina cuáles son unos y otros? ¿Quién participaría en ella y de qué
forma? ¿Cuánto tiempo tendríamos para ello? ¿Elegiríamos representantes o
constituyentes como en el caso de
Me
preocupa especialmente el tema de la participación. Si queremos ser serios
tendríamos que diseñar un sistema que garantizase que toda la población, todos
los pueblos originarios, todas las comunidades, todas las culturas, los
dieciséis millones de venezolanas y venezolanos adultos, los veintidós mil
quinientos centros poblados, todos, participasen activamente en la constituyente.
No hacerlo así, no sería serio ni revolucionario. Me pregunto si estamos en
capacidad de emprender una tarea semejante. Me pregunto también de donde
saldrían los importantes fondos que se necesitarían para llevar a cabo esa
tarea. Y si valdría la pena. Tal vez sí, no lo niego. Depende del objetivo.
Pero ¿no habría otras formas de alcanzarlo? ¿Paralizamos la gestión pública
cultural para dedicarnos a una labor tan inmensa y absorbente? No lo tengo
claro. Por eso digo que me gustaría ver un proyecto al respecto que sea
razonable. Mientras tanto, lo veo nada más como una consigna que puede ser
orientadora pero que también puede enredar las cosas. ¿No estaremos jugando con
veleidades utópicas? Me gustaría que alguien me respondiera estas preguntas
precisas sobre la factibilidad del planteamiento.
Ahora
bien, si los que lo plantean, según ustedes me cuentan, no necesitan al
Ministerio de
ENcontrARTE:
El Artículo 26 del decreto sobre Organización y Funcionamiento de
FS:
El único pensamiento ideológico-político-cultural revolucionario y bolivariano
que yo, como Ministro de
ENcontrARTE:
Sabemos que el Urbanismo y
FS:
Recojo de muchos sectores del pueblo, una gran preocupación sobre la gestión a
nivel municipal en diversos lugares del país. Pero debo recordar que la
comprensión del fenómeno urbano en toda su complejidad es una carencia
generalizada en la sociedad venezolana. Tal vez debido a la extendida práctica
de políticas populistas (no populares, insisto, sino populistas) por parte de
los gobiernos de la cuarta república que hicieron mucho daño en el pasado y que
siguen teniendo vigencia cultural, lamentablemente. Hace un rato hablábamos de
la necesidad de elevar el nivel de conciencia. Conciencia no sólo del conjunto
de los ciudadanos, sino también de los gobernantes locales, alcaldes,
concejales y miembros de las juntas parroquiales, sobre cuales son sus compromisos
con la ciudad.
ENcontrARTE:
De todo lo que usted ha realizado hasta los momentos,¿cuáles son los logros y
que queda aún por resolver?
FS: Supongo que se refieren al trabajo en la gestión
pública de la cultura. Bueno. Estoy contento en haber contribuído a poner a la
cultura en la vanguardia del proceso, junto con otras disciplinas. No más
avanzada que otras, pero al menos ya no más atrasada. Ahora la cultura ha sido
asumida por el conjunto del pueblo como algo esencial en la transformación
revolucionaria. Y sus manifestaciones tienen presencia. Ese es el logro
principal. Es indudable. La cultura se está sintiendo. Me complacen también los
cambios institucionales que avanzan muy deprisa, la creación de las plataformas
para garantizar que el estado pueda cumplir con sus funciones, el aumento en la
producción audiovisual y editorial, el trabajo con las comunidades, las
políticas de inclusión social y territorial que se han generalizado, el diálogo
con el mundo a través de los event os internacionales que están llegando a todo
el país y de los encuentros hacia la integración... en fin, muchas cosas. ¿Qué
queda por resolver?. ¡Es tanto lo que falta! Pero antes de que finalice el 2006
si seguimos como vamos, haremos un balance que seguramente será bien favorable.
Entonces se dibujarán las metas para el segundo período de gobierno. Quienes me
releven al frente de la gestión cultural, estoy seguro que tendrán un buen
punto de partida para esa segunda carrera. En resumen: siento que vamos
bastante bien, a pesar de las fallas y las equivocaciones.
NUESTRA AMERICA:
PUEBLOS, ONGS Y “SOCIEDAD CIVIL”.
Por Fernando Ramón Bossi.
Introducción:
Dentro
de los nuevos escenarios de confrontación con el imperialismo y las oligarquías
nativas, las fuerzas nacionales y populares latinoamericanas caribeñas deberán
considerar, en el corto plazo y entre otros frentes de batalla, por lo menos
cinco (5) que tienen como común denominador la entrada en escena de diferentes
ONGs, la acción de los organismos internacionales del poder mundial y la
directiva desde los Estados Unidos de Norteamérica.
Estos
frentes de batalla los denominaremos por la temática que abordarán:
Si
bien ninguno de estos frentes por sí mismo define la guerra, es claro ubicar la
intencionalidad del enemigo: desgastar, debilitar, desmoralizar, desorientar y
carcomer a los gobiernos populares de la región.
Entendemos
como gobiernos populares de la región a
El
trabajo de “tenaza”
Una
línea dura e intransigente se ha presentado hasta hora a través de los
principales voceros del Pentágono. El ejército estadounidense,
La
línea dura, aquella que enfrenta los problemas desde la extrema derecha, ha
fracasado en Venezuela y Cuba (Golpe de Estado, terrorismo mediático, sabotaje
petrolero, fraude, etcétera, en el primer país; bloqueo, sabotaje, atentados,
sansiones, etcétera, en el segundo); se encuentra con serias dificultades en
Argentina (negociación del pago de la deuda externa con firmeza por parte de
Kirchner, negación a otorgar inmunidad a tropas norteamericanas, etcétera) y,
si bien con algunos avances significativos, no con todos los que hubiera
deseado para el Brasil de Lula. Esta línea entonces, ha tenido resultados poco
positivos para los intereses de
La
tradicional metodología de la fuerza y la presión, debe ser matizada con otras
prácticas más sutiles -sostienen los “tanques de ideas” estadounidenses-, que
contemple el mediano plazo y que neutralice la opinión pública mundial, que
actualmente cuestiona profundamente los procedimientos empleados por el
gobierno de Bush.
Es
entonces cuando una linea blanda , aparentemente “progresista” aparece
en escena. Aquella que se estimula, a través de las ONGs, montándose sobre un
discurso “democrático” en nombre de la “sociedad civil” y aprovechando la
desidiologización del conjunto de los pueblos tras tres décadas de
neoliberalismo y dictaduras sanguinarias. Avanzar contra los gobiernos
progresistas con una máscara “democrática y popular”, es la recomendación que
proponen los asesores del presidente estadounidense.
ONGs:
¿al servicio de los pueblos o al servicio del imperialismo?
Sin
desmerecer a muchas ONGs que han aportado una valiosa cuota de esfuerzo por
combatir los males que aquejan a la humanidad, hay que plantear también, que
existe una cantidad significativa de estas organizaciones que son funcionales
al sistema. El gobierno estadounidense lo sabe, y aprovecha esa circunstancia
para utilizarlas como ariete contra los gobiernos progresistas de la región.
El
papel que están cumpliendo muchas ONGs, vinculadas a la defensa del medio
ambiente, en esa extraña figura de “cambio de deuda externa por espacios
naturales”, es un ejemplo cabal de cómo, estas organizaciones, colaboran en la
violación de la soberanía territorial. Amplias zonas estratégicas de Colombia, Panamá,
Perú y Belice, entre otros países de la perisferia, ya han firmado acuerdos, en
el marco de
Otro
ejemplo de cómo el imperialismo pretende avanzar camufladamente, lo representa
A
partir de sus ultimos documentos, y de acuerdo al impulso de la táctica de líneas
blanda imperialista, esta agencia ha manifestado que su apoyo no tendrá
como único fin la “ayuda humanitaria”, sino que se volcará, fundamentalmente, a
“estimular reformas democráticas”. Los cañones afinan la puntería.
¿Quién
financia a muchas de estas ONGs?
En
principio financian los estados imperialistas y fundaciones con casa matríz en
las metrópolis. En segundo lugar los donantes de los países ricos y tercero una
considerable cantidad de empresas multinacionales que “han comprendido” la
necesidad de sumarse a las “causas justas”. La prédica de la “etica en los
negocios” ha sido introducida por las grandes firmas para ganar a una franja
más de consumidores, que sólo comprarán sus productos en tanto y en cuanto sean
convencidos que la marca de referencia colabora con el medio ambiente, los
pobres del Tercer Mundo, la protección de las especies en extinción o cualquier
otra causa noble.
Si
observamos que en estos momentos más de dos mil ONGs tienen una posición
consultiva en el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas,
comprenderemos el lugar que ocupan estas instituciones en los organismos
internacionales del poder capitalista mundial.
Los
Estados Nacionales en la mira imperialista.
Ahora
¿A quién se pretende atacar a través de la acción de estas ONGs? Al Estado es
la respuesta. Al igual que el neoliberalismo, la tarea de estas ONGs al
servicio de la táctica imperial, es debilitar el Estado. Entonces, las ONG lo
critican desde una perspectiva de "izquierda" y en defensa de la
"sociedad civil", mientras que el Banco Mundial, el Pentágono, el FMI
y el Consenso Washington lo hacen “por derecha” y en nombre de las leyes del
mercado y la modernidad. El trabajo de tenaza nuevamente aparece, como cuando
se combatió a anteriores gobiernos populares latinoamericanos caribeños (Perón,
Vargas, Velasco Alvarado, Torres). La novedad es que la izquierda colonizada
carece hoy de toda envergadura para cumplir el papel de antaño y es por eso que
el ala “progresista” de la contrarrevolución encuentra en las ONGs a su
expresión más efec tiva.
¿Defensa
del medio ambiente versus industrialización?
Sin
duda que el sistema capitalista es el mayor peligro para la existencia de la
humanidad. La misma especie humana corre riesgo de desaparecer si no se pone
término a la irracionalidad de este sistema. Y precisamente, tomando estos
parámetros, es que el tema no se puede abordar superficialmente.
Así
también lo han entendido muchas ONGs, que han prosperado en todo el mundo y que
contienen a una infinidad de tendencias de todo tipo. No hay dudas que no son
todas, pero muchas han sido ganadas, lamentablemente, para la utilidad de los
intereses imperialistas. Se aupan sobre esa real alarma mundial, pero por
detrás alimentan el poder del capitalismo internacional, haciéndole el juego,
conciente o inconcientemente.
¿Hacia
dónde apuntan los cañones de las ONGs ecológicas funcionales al imperialismo?
1.
A generar la matriz de opinión de que los Estados Nacionales no
tienen capacidad ni responsabilidad para proteger zonas y regiones de recursos
naturales estratégicos. Bajo la figura de territorios considerados de
“Patrimonio de
2.
A facilitar a las empresas multinacionales y a los gobiernos
imperialistas a adueñarse de territorios con el pretexto antes señalado. Las
ONGs, supuestamente “independientes” de los Estados y los gobiernos, actuan
como intermediarios de un proceso “no traumático” de traspaso de territorio de
un país dependiente a un país capitalista desarrollado.
3.
A impedir el desarrollo industrial soberano de los países
periféricos. Ante cualquier interés en instalar plantas industriales, empresas
de alta complejidad, industrias básicas o industrias pesadas, aparecen miles de
argumentos en su contra bajo el discurso ecológico, el posible daño al medio
ambiente, las posibles enfermedades que produciría la contaminación, los
pelidros de los residuos tóxicos, etcétera. Es cierto que en la mayoría de los
casos existen razones fundadas que justifican la alarma, pero el extremismo con
que actúan las ONGs en estos casos, impide que se llegue a entendimientos
racionales, a tomar medidas preventivas concretas con el aporte de la
comunidad, el Estado, las universidades, las organizaciones sociales y toda
aquellas instituciones involucrada en el tema.
4.
A dificultar a los Estados periféricos que, ejerciendo su
soberanía, exploten sus recursos naturales de la manera que consideren más
conveniente, sin injerencias extranjeras y atendiendo a la estrategia trazada
en el camino de la liberación nacional y la independencia económica.
5.
A reintalar la idea de que los países del Tercer Mundo no deben
industrializarse, que la división internacional del trabajo debe ser sostenida
a toda costa y que nuestro futuro radica en una suerte de regiones provedoras
de materias primas y bajo la tutela de organizaciones internacionales que
custodiarán responsablemente el “uso racional” de los recursos naturales. La
alternativa para los países perisféricos no sería otra que la solicitud a los
países capitalistas centrales para que contemplen la figura de “comercio justo”
ante el deterioro masivo de los términos de intercambio. La industrialización,
prerrequisito para cualquier política que pretenda llegar a la independencia
económica, es un objetivo estratégico que será bombardeado por el imperislismo
y sus cómplices.
Con
legítima preocupación debemos señalar el avance que han tenido los capitalistas
metropolitanos con respecto a la apropiación de tierras en el sur del
continente a través de argumentos “ecológicos”.
Los
derechos humanos y los derechos sociales.
Estas
ONGs han trabajado meritoriamente contra las diferentes dictaduras que azotaron
a muchos pueblos del mundo. Contra el flagelo de la violación de los Derechos
Humanos hay que destacar la labor de varias organizaciones humanitarias que
denunciaron los crímenes cometidos desde el poder. Esto es real y no se puede
obviar.
Pero
también hay que decir que el imperialismo, a través del argumento de la
“defensa de los derechos humanos”, ha cometido y comete atropellos en todos los
confines del planeta. El caso de Yugoslavia y actualmente Irak y Afganistán son
casos concretos, y la acción de algunas ONGs ha contribuido para que esto
suceda. Lo mismo pasa con Cuba, que año tras año es sancionada en las Naciones
Unidas por su “aparente” violación de los Derechos Humanos. Sabemos que atrás
de esto, está la presión que ejerce el gobierno estadounidense.
Manejando
algunas metodologías vinculadas exclusivamente a la defensa individual de los
Derechos Humanos, muchas ONGs especializadas en el tema, han obviado
intencionalmente lo que muchos gobiernos han avanzado con respecto a la defensa
de esos derechos humanos de manera integral: salud, vivienda, educación,
calidad de vida. “Los derechos económicos, sociales y culturales continúan
siendo la parte realmente "invisible" de los mecanismos de derechos
humanos de las Naciones Unidas. Siguen relegados a una categoría inferior,
considerados como derechos poco tangibles y un "sueño" de futuro”, ha
señalado con justeza un documento emitido desde Cuba.
Pero
el ataque de estas ONGs se dirige principalmente contra el Estado e
instituciones vinculadas a él. Observen por ejemplo lo que dice una importante
organización de derechos humanos de Venezuela, Provea, refiriéndose a
La
debilidad entonces, de ciertas ONGs de derechos humanos radica en:
1.
Ubicarse arbitrariamente como representantes de la “sociedad
civil”.
2.
Despolitizar la situación manejando una suerte de “objetividad”
que no es nada más que la visión del mundo y del país que tienen los
componentes de esas ONGs.
3.
Subestimar los logros alcanzados, por diferentes gobiernos
populares, a través de las políticas sociales: educación, trabajo, salud, vivienda,
etc.
4.
Colocarse en arbitros incuestionables, jueces que dan su veredicto
sin apelación alguna.
5.
Supeditarse a las normas de las organizaciones internacionales,
hoy más que nunca cuestionadas por su demostrada ineficiencia, supeditación a
los gobiernos imperialistas de turno.
6.
Enfatizar aspectos cuantitativos a aspectos cualitativos de
relevante importancia. Para muchas organizaciones de Derechos Humanos es lo
mismo una agresión causada por una provocación contundente que una agresión
producto de la intolerancia y la arbitrariedad. La descontextualización de las
situaciones, bajo el pretexto de “no tomar partido”, genera de hecho una
ubicación de desequilibrio entre el débil y el poderoso.
7.
Utilizar la “teoría de los dos demonios”, como estudio sobre la
base de las consecuencias y no de las causas que motivan determinadas acciones.
Así se llega a conclusiones ligeras de “meter en una misma bolsa” la violencia
de “arriba” con la violencia de “abajo”; la resistencia ante la defensa de la
vida con la resistencia para mantener privilegios; etc.
La
corrupción y la transparencia.
Sin
lugar a dudas la corrpción es un mal que viene de larga data y que se acentúa
gravemente en diferentes los estamentos de los gobierno populares. Importante
por lo tanto es combatir este flagelo de la manera más contundente posible.
Ahora,
se observa con gran preocupación que las ONGs vinculadas al tema, están
haciendo hincapié unilateralmente en los estamentos gubernamentales, sin llevar
su práctica hacia otros factores donde la corrupción alcanza grados mayúsculos.
Por ejemplo, cabe mencionar que la acción de las ONGs, salvo contados casos,
pocas veces alcanza a las empresas privadas, y mucho menos a las
multinacionales. El caso de la deuda externa de los países perisféricos es un
tema donde la corrupción ha impregnado a todos los actores involucrados:
funcionarios de gobierno, empresas, bancos, organismos internacionales,
etcétera. Ahí se percibe una escasa y a veces sospechosa participación de las
ONGs.
El
neoliberalismo, como ideología que fomentó y fomenta los peores valores del
individualismo, ha calado hondo en nuestras sociedades. Sería ingenuo pensar
que los movimientos de liberación nacional y los gobiernos populares
progresistas no contienen en su seno elementos procrives a la corrupción. Pero
estos focos de corrupción deben de ser extirpados sin contaminar al resto del
cuerpo sano que pretende llevar adelante una política transformadora en
beneficio de los sectores populares: que existan individuos o hasta grupos de funcionarios
corruptos no quiere decir que la totalidad de un gobierno sea corrupto.
Asimismo
hay que señalar que pocas veces las ONGs combaten a la corrupción de “guantes
blancos”, aquella que estafa naciones enteras, se adueña ilegítimamente de
empresas y recursos naturales; explota a los pueblos; chantajea a los
gobernantes, etcétera. Todo esto hace pensar, que la acción de muchas ONGs en
esta materia, está más dirigida a socavar el poder de los gobiernos populares
que ha combatir el flagelo de la corrupción en sus puntos más neurálgicos.
Es
responsabilidad de los gobiernos progresistas y sus instituciones, generar
severas campañas contra la corrupción; castigar con sumo rigor a aquellos
individuos involucrados en actos de esa naturaleza y someter a extricto control
a todos los funcionarios y gobernantes de turno.
¿Voceros
de la sociedad civil?
Es
tendencia actualmente denominar a las ONGs como OSC, Organizaciones de
Ante
la crisis de las democracias representativas aparecieron, en todas partes,
diferentes formas de organizaciones populares exigiendo un nuevo modelo de
democracia: Asambleas Populares en Argentina, Cabildos Abiertos en Ecuador,
organizaciones de defensa de los recursos naturales, espacios participativos de
diferentes características, movimientos reivindicativos de estructura
horizontal, etcétera. Los partidos políticos tradicionales sufrieron un duro
golpe que llego a cuestionar su propia existencia. La consigna “que se vayan
todos”, se extendió en toda la región latinoamericana.
Esta
situación fue aprovechada por diferentes ONGs que, ante el descrédito de los
partidos políticos tradicionales y ante la falta de instancias organizativas
que vehiculizaran los reclamos populares, ofrecieron sus espacios como medios
de instrumentalizar las protestas. Así, organizaciones ecologistas, de derechos
humanos, de género, pacifistas, académicas, etcétera, se instalaron junto a los
movimientos populares como una alternativa a las organizaciones políticas revolucionarias.
La izquierda, en parte, sin reflejos y salpicada también por prácticas que la
ubicaban dentro de las fuerzas tradicionales, no acompañó, como correspondía
hacerlo, al movimiento popular de resistencia a las medidas neoliberales.
En
esa etapa de la lucha antineoliberal, es cuando aparecen con gran fuerza las
ONGs latinoamericanas caribeñas, imponiendo el debate sobre una forzada
discusión entre “movimientos sociales versus movimientos políticos”. Las
organizaciones sociales eran consideradas y aceptadas en tanto y en cuanto se
mantuvieran alejadas y desvinculadas de los partidos políticos. Si bien sabemos
que esa artificial separación alcanzó sólo un período determinado, al
reconstruirse las fuerzas políticas progresistas y revolucionarias de las
derrotas sufridas por diferentes dictaduras militares o partidocráticas, se
volvió a dimensionar la tarea político militante como vehículo fundamental a la
hora de la lucha por el poder.
No
obstante, hoy día, muchas ONGs siguen predicando la necesidad de minimizar la
lucha política partidaria, ubicandose como representantes de la “sociedad
civil” y generando una discusión diversionista entre las fuerzas populares.
Esta
audodesignación de determinadas ONGs, ahora transformadas en OSC
(Organizaciones de
¿Y
cuál es el argumento de los Estados Unidos para querer esgrimir
Es
por lo tanto que se impone una denuncia categórica a todas estas ONGs que se
pronuncian en nombre de una sociedad civil que realmente no representan. El
terrorismo mediático, la influencia de estas ONGs en los foros internacionales,
las acciones desestabilizadoras y otras prácticas antidemocráticas generan
tensiones que pretenden presentarlas luego como “estado de ingobernabilidad”,
caballito de batalla actual para atacar a los gobiernos populares y
progresistas. El autoritarismo de Chávez pone en peligro la democracia
venezolana; la corrupción del partido oficialista de Lula hace crecer los
grados de ingobernabilidad; los problemas de seguridad y falta de políticas
represivas pone en duda la gobernabilidad argentina del presidente Kirchner…y
una infinidad de argumentos que cuentan, para su respaldo, con la posición
cómplice de algunas ONGs al servicio de los intereses imperialistas.
Desarmar
a los desarmados.
El
divorcio entre pueblo y Fuerzas Armadas es un tema que ha afectado
superlativamente a los pueblos del Tercer Mundo y a los latinoamericanos
caribeños en particular.
Pero
solo un análisis superficial de nuestro pasado ubicará a los militares como
enemigos históricos de nuestros pueblos. Al contrario, desde las guerras de la
independencia hasta nuestros días son muchos los ejemplos de militares
patriotas que supieron enfrentarse con el imperialismo y las oligarquías
nativas en pos de la soberanía nacional, la democracia y la justicia social.
Un
antimilitarismo abstracto es enemigo inmediato de cualquier proyecto de
liberación nacional e independencia económica. Ahí una coincidencia peligrosa,
entre las ONGs “pacifistas” y antimilitaristas y la posición neoliberal
globalizadora con respecto a nuestras Fuerzas Armadas. Ambas coinciden en que
los ejércitos nacionales deben reducirse a su mínima expresión, limitar sus
presupuestos, separarse de toda acción que no sea la específica, desmantelar
sus proyectos tecnológicos-científicos, etcétera.
En
esta etapa se nota una importante ofensiva por parte de muchas ONGs denunciando
la implantación de bases militares estadounidenses en latinoamérica y el
caribe. Esa posición es meritoria y debe ser apoyada. Pero también existe una
tendencia bien definida a poner en un mismo plano de igualdad a los ejércitos
de un país opresor al de un país oprimido.
Las
fuerzas armadas latinoamericanas pretender ser, una vez más, manejadas por las
fuerzas imperialistas, asignarles un rol de meras instituciones al servicio de la
seguridad interna, sin poder de fuego más no sea para reprimir a los
ciudadanos, inermes ante agresiones extranjeras, serviles a los dictados del
Pentágono en sus políticas antinarcóticos o antiterroristas.
Es
necesario, cada vez más, que las Fuerzas Armadas latinoamericanas caribeñas
tomen una dimensión y coordinación acorde a los desafíos actuales, que las
posicione en la defensa nacional como un único bloque independiente, vinculada
estrechamente al pueblo y al proyecto regional de unidad y soberanía. Unas
Fuerzas Armadas despolitizadas, descomprometidas con los destinos de
Despolitizar
al ejército, convertirlo en un brazo armado al servicio de la política
imperialista, es el objetivo de las organizaciones pacifistas que actuan en
diferentes países de Nuestra América. En Argentina, tras la derrota de
Desarmar
a los desarmados es la consigna del Imperio. Todo lo que apunta en esa
dirección atenta contra la defensa nacional, aisla a las Fuerzas Armadas del
pueblo y debilita a
La
hora de los pueblos.
La
violenta ofensiva neoliberal de los años 90 se ha debilitado. El Consenso
Washington atraviesa una etapa de severos cuestionamientos. Desde fines de este
año, hasta fines del 2006, el 87 por ciento de los habitantes de América Latina
y el Caribe votarán en elecciones presidenciales. El mapa político de la
región, para bien o para mal, se modificará.
Ante
esta situación
Es
en este marco que la hegemonía imperialista se comienza a deteriorar y de allí
su necesidad de mover piezas en el tablero que den otra imagen de la política
exterior estadounidense: una imagen “progresista”, “solidaria” y “democrática”.
Para esto le viene como anillo al dedo la presencia de estas ONGs funcionales a
sus intereses, suministrándolas de recursos y apoyo mediático.
Las
fuerzas populares latinoamericanas caribeñas tendrán que estar alertas ante este
“caballo de Troya” que pretende desviar la discusión central y los objetivos
estratégicos del proceso revolucionario.
Es
responsabilidad de las organizaciones patrióticas, progresistas y
revolucionarias no dejarse tentar por “cantos de sirenas”, profundizar la
democracia participativa y protagónica, condenar y ser inflexibles con la
corrupción, incorporar a las Fuerzas Armadas al proyecto de liberación y
avanzar hacia la construcción de una América Latina y Caribeña confederada,
independiente y con justicia social.
La
“Hora de los Pueblos” se viene anunciando. Un poderoso movimiento popular
latinoamericano caribeño, que reuna y coordine a las fuerzas transformadoras
será un avance significativo en esa dirección.
BRASIL:
AMAZONIA: EN DEFENSA DE
Por
Los recientes conflictos en el interior
de Pará vienen llamando una vez más la atención sobre la cuestión del control
de la región amazónica. Recientemente, el candidato a director general de
El
Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil luego se pronunció de opinión
completamente contraria y publicó nota oficial declarando que “Nuestra posición
es diametralmente opuesta a la afirmación del Sr. Lamy. Repudiamos con
vehemencia cualquier afirmación que haga relativa la soberanía de Brasil sobre
sus recursos naturales”. Celso Amorim, canciller brasileño, llegó a cuestionar
la candidatura de Lamy diciendo: “Tales declaraciones son incompatibles con el
cargo de director general de OMC, al cual el Sr. Lamy aspira”.
La
enorme codicia de las grandes potencias sobre la región tiene muchas
justificativas. Según datos del Instituto Nacional de Investigaciones de
Amazonia (INPA) el área detiene 20% de la disponibilidad mundial de agua dulce
del planeta, tiene altas incidencias de variados minerales preciosos y abriga
cerca del 50% de la biodiversidad mundial. Tal diversidad de fauna y flora
significa una mina de oro para las grandes multinacionales. Esto representa el
movimiento de 315 mil millones de dólares por año con la producción de
medicamentos cuyo principio activo es sacado de animales y plantas. También
representa la garantía de mercados de cosméticos y de agroquímicos que generan
150 mil millones de dólares anuales.
Además
de eso, el INPA apunta que “la cantidad de agua del Río Amazonas constituye
cerca de 17% del agua [dulce] líquida del planeta; el volumen de agua en
Conforme
argumenta Bautista Vidal, físico e ingeniero brasileño que ya fue tres veces
Secretario de Tecnología Industrial del país y dirigió la implantación del Pro-alcohol
(programa de fomento al alcohol combustible), Brasil recibe “por día, una
cantidad de energía [solar] equivalente a la energía generada en 24 horas por
360 mil usinas del porte de la hidroeléctrica de Itaipú, hasta hoy la mayor del
mundo. Es lo que cae de energía solar sobre el continente brasileño. Una gran
parte de la energía que incide sobre la bacía amazónica promueve la formación
de la apoteótica floresta y, otra parte importante, la floresta evapo-transpira
y la energía es transportada para los polos por medio de gigantesca cantidad de
vapor de agua. La floresta amazónica intercambia calor con los polos, regulando
los climas del planeta”, “
A
su vez, las grandes potencias tienen su economía sustentada en fuentes de
energía originada por la quema de combustibles fósiles. En los Estados Unidos,
por ejemplo, 82% de la energía eléctrica proviene de esa fuente, principalmente
del carbón mineral. Según Bautista Vidal, “Ellos son grandes contaminadores y
ahora vienen las organizaciones ambientales estadounidenses decir que es
necesario reducir la quema de carbón mineral un 80%. El Protocolo de Kyoto
propone la reducción de solamente 10% en la emisión de gases C02. Y el
presidente estadounidense dice no. Pero esa quema de carbono va a destruir el
equilibrio termodinámico de la exósfera y vamos tener problemas tremendos para
el futuro, porque Estados Unidos quema el 25% de la energía consumida en el
planeta”.
Ese
país tiene una población 75% menor que la de China pero ocupa el primer lugar
como país emisor de polución, mientras la nación oriental ocupa el segundo
puesto, ya que también es dependiente de carbón mineral y de su poco petróleo.
Amazonia
es un tesoro para las multinacionales y es fundamentalmente la mejor salida
para solucionar la anunciada falta de energía proporcionada por la escasez de
las fuentes de combustibles fósiles. Es codiciando esos preciosos recursos que
los países imperialistas, principalmente los Estados Unidos, vienen lanzando,
ya hacen décadas, poderosas campañas mediáticas que engañan la opinión pública
con falsas informaciones respecto a nuestra actuación en
No
admitiremos la ridícula acusación de que los gobiernos de los países
“emergentes” no tienen capacidad administrativa para controlar un “bien
mundial” como
¿Cómo
podríamos creer en la propaganda ambientalista de un país que no firmó el
protocolo de Kyoto, alegando que el acuerdo crearía muchos problemas para su
economía? ¿O en la buena intención de un país que invadió una nación soberana
–fundamentada en un sistema profundamente democrático– ignorando las determinaciones
de
Como
afirmó el presidente Lula: “
El
sistema económico-ideológico que defienden es incompatible, contradictorio, con
la sustentación de la vida humana y la conservación del ambiente. Y es
fundamentalmente por ese motivo que América Latina representa una gran amenaza
para los imperialistas. En ese momento es aquí adonde se encuentra el foco de
propagación de las fuerzas que transformarán el estado de desorden deshumano
creado por el capitalismo salvaje.
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